Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Las clases van por estilos y niveles —ballet, contemporáneo, hip hop, salsa; iniciación, medio, avanzado— en grupos con su horario, y con la inscripción el alumno se apunta a su grupo según las plazas, y tú llevas la ocupación de cada clase sin listas por WhatsApp. Llenar los grupos y cuadrar salas y profesores es la base de la escuela.
El alumno entra por mensualidad o bono, y con el CRM controlas su nivel, su asistencia y su renovación, para acompañar su progreso, animarle a subir de nivel y no perder al que deja de venir. Controlar las mensualidades ordena los cobros de una base que puede ser amplia.
El baile es comunidad y espectáculo: las exhibiciones, los festivales de fin de curso y los eventos enganchan y llenan la escuela, y con el email los anuncias y captas alumnos. Todo en un panel —reservas, alumnos y mensualidades—, para llenar los grupos y fidelizar. El software organiza la agenda y la relación, no las clases en sí, que son tu enseñanza.