Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Un proyecto de UX/UI pasa por fases —investigación, arquitectura de información, wireframes, diseño visual, validación con usuarios o cliente—, y con el CRM cada proyecto entra con su brief, su alcance y su estado, para saber en qué fase está y qué toca sin perder el hilo con varios encargos abiertos.
Las iteraciones son constantes —se prueba, se ajusta, se vuelve a validar—, y tenerlas pautadas evita el proyecto que se alarga con vueltas sin fin, el agujero de rentabilidad típico del diseño. El control de plazos evita pisar dos entregas cuando un cliente tiene un lanzamiento.
Algunos clientes siguen en retainer —mejora continua del producto—, un ingreso recurrente que conviene gestionar aparte de los proyectos puntuales. Todo en un panel —proyectos, fases y clientes—, para llevar el estudio con orden. El software gestiona la parte de gestión y la relación, no el diseño en sí, que es tu trabajo.