Tu cliente quiere saber que entiendes su producto y a sus usuarios. La web habla su idioma (conversión, usabilidad, retención, flujos) sin caer en jerga vacía, y deja claro cómo abordas un rediseño o una auditoría de experiencia paso a paso.
El caso de estudio con métricas demuestra resultados, la página por fases da confianza en tu método y el formulario de evaluación convierte. Lo enlazamos para que la empresa pase de leer tus resultados a entender tu proceso y a pedirte que mires su producto.
Para un diseñador UX/UI, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. casos de estudio con métricas se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Los negocios como el tuyo captan clientes por búsquedas muy específicas (la categoría de producto, "alternativa a [competidor]", "[funcionalidad] para [sector]"), por contenido técnico que posiciona y por recomendación en comunidades del sector. Trabajamos ese SEO de intención, creamos páginas y comparativas que respondan a esas búsquedas y dejamos la web optimizada para que tanto Google como las IA que recomiendan herramientas os tengan en cuenta.