Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El buen aceite tiene una clientela que lo aprecia y repite: gente que descubre un AOVE y lo quiere en casa siempre. Con los pedidos y la posibilidad de suscripción, el cliente recibe su aceite de forma regular, y con el club y la ficha conoces sus preferencias para atenderle como experto. Esa relación con el cliente que valora el producto es lo que diferencia a una tienda de aceite de comprar en el súper.
El aceite de calidad es un regalo gourmet muy socorrido —una lata bonita, un estuche—, y facilitar la compra de regalo suma ventas, sobre todo en fechas y para empresas. Poner fácil ese regalo es una fuente de ingresos propia de un producto que se aprecia y se comparte.
Con el email comunicas la nueva cosecha —el aceite temprano, el primer día de campaña—, catas y novedades a tu clientela, para que venga a probar y comprar. Todo en un panel: pedidos, clientes y campañas, para vender más aceite y fidelizar a una clientela que aprecia el producto. El software gestiona los pedidos y la relación, no el TPV ni el control de stock, que tienen sus propios sistemas.