Por qué tu negocio necesita un software de gestión
La facturación electrónica vive un momento de fuerte demanda por la obligación legal que se va extendiendo a las empresas, así que hay que atender muchas altas e implantaciones en plazo. Con el CRM, cada cliente tiene su ficha con su estado —captado, en implantación, activo—, para llevar una cartera que crece rápido sin que se pierda ninguna alta.
Cada implantación es un proyecto —dar de alta al cliente, integrar con su sistema, ponerlo en marcha—, y el seguimiento te dice en qué punto está cada uno, para no dejar a una empresa a medias cuando necesita facturar ya. Buena parte del negocio es recurrente —el servicio se paga mes a mes—, y ordenarlo consolida la cartera.
Con el email captas empresas que necesitan cumplir y mantienes la relación. Todo en un panel —clientes, implantaciones y servicio—, para llevar la demanda con orden. El software gestiona la parte comercial y el servicio, no la solución técnica en sí; y el cumplimiento de la normativa de facturación es responsabilidad de cada empresa y sus asesores conforme a la ley, más allá de la herramienta.