La sombrerería a medida es oficio puro: el cliente paga por el ajuste perfecto y por una pieza que no encontrará en otro sitio. La web tiene que respirar artesanía, mostrar el proceso y los materiales nobles, no parecer un ecommerce de gorras.
El configurador combina modelo, material (fieltro, paja toquilla, paño) y horma, y recoge la talla de cabeza para que el encargo entre con la base del ajuste ya tomada.
Una web para un sombrerero tiene que enseñar lo que vendes y dejar comprar sin fricción. Catálogo bien ordenado, buscador, Tienda de sombrerería a medida con configurador de horma y reserva de prueba en taller y pasarela de pago segura. Y todo editable: subes producto nuevo, cambias precio o agotas talla cuando quieras.
Las reseñas y las fichas bien hechas convierten al curioso en comprador. Optimizamos tu web para Google y conectamos tu ficha de Maps con horarios y opiniones, para que el sombrerero de la esquina compita de tú a tú con los grandes.