La gran duda del cliente es si su suelo actual se puede recuperar o hay que cambiarlo entero. Por eso la foto es clave: ver el estado de la madera (rayada, levantada, manchada) te permite decirle si con un acuchillado y barniz basta o si toca tarima nueva, y eso genera muchísima confianza.
Presentamos tus tipos de parquet y maderas con muestras visuales: roble, nogal, tarima maciza, flotante, laminado y montaje en espiga o mosaico, con sus tonos y acabados (mate, satinado, aceitado). Así el cliente elige con criterio y llega al presupuesto sabiendo lo que quiere.
Para un parquetista la web vende cuando el cliente ve resultados reales: por eso montamos galerías de proyectos con antes/después que cuentan cada reforma sin que tengas que explicar nada. Le sumamos solicitud de presupuesto con foto y un formulario de solicitud de presupuesto que recoge metros, tipo de obra y fotos del espacio, para que llegues a la primera visita con los deberes hechos.
En reformas la cercanía lo es todo: nadie contrata a un parquetista de la otra punta de la provincia. Optimizamos tu ficha de Google y la web por barrios y zonas de trabajo, con páginas para cada servicio, para que captes los presupuestos de tu radio real y no compitas contra el país entero.