Separamos claramente el público de marcas (que vienen a reservar) del de talentos (que vienen a apuntarse). El cliente profesional necesita un proceso limpio para pedir casting; el aspirante, un sitio donde mandar su candidatura sin colapsar tu bandeja.
El área para talentos recoge candidaturas de nuevos modelos y actores con sus medidas, fotos y datos, para que amplíes tu cartel sin gestionar todo por mensajes sueltos de redes. Cada alta entra ordenada y revisable.
En una agencia de modelos el contenido es la mejor venta: un cliente que lee y entiende vuestra explicación ya confía a medias. Por eso montamos una web con un blog o sección de recursos donde resolvéis dudas habituales, páginas de servicio que responden objeciones, y casting y representación accesible desde cualquier punto. Todo con un formulario o agenda que convierte al visitante interesado en consulta concreta.
Para una agencia de modelos, mucho negocio nace del boca a boca, pero quien os recomiendan os busca igualmente en Google antes de llamar: si no aparecéis o la web no convence, se pierde la oportunidad. Cuidamos el posicionamiento local, las reseñas y las páginas de cada servicio para que esa búsqueda termine en consulta, no en duda.