El cliente de una fundición es casi siempre un ingeniero o un comprador industrial que llega con un plano y una cantidad. Su decisión depende del proceso (arena, coquilla, cera perdida, inyección), de la aleación y de las tolerancias que puedas garantizar. La web debe hablar ese idioma desde la primera pantalla, no esconder esa información tras un formulario de contacto genérico.
Cada consulta queda registrada con sus datos técnicos, lo que permite a tu comercial preparar el presupuesto del lote con el peso, la aleación y la serie ya delante. Menos correos para reunir información, más tiempo para afinar el precio de la pieza.
En una fundición de metales quien decide es técnico y compara fichas, no eslóganes. Por eso diseñamos la web alrededor del dato: tablas de especificaciones, descargables de cada producto, área privada opcional para clientes habituales con sus precios y pedidos, e integración con vuestro ERP o gestor si lo usáis. solicitud de colada por aleación y peso de pieza queda como puerta de entrada destacada y todo está pensado para que pidan oferta sin llamar tres veces.
Los negocios como el tuyo compiten en un mercado donde el comprador industrial compara tres o cuatro proveedores antes de decidir. Nuestra captación parte de las palabras técnicas que usan ("fabricación a medida", "subcontratación de…", el material concreto) más la provincia, y refuerza vuestra autoridad con casos y certificaciones. El objetivo: aparecer cuando alguien busca exactamente lo que hacéis, dentro de vuestra zona de servicio.