Quien viste sus ventanas no compra metros de tela, compra cómo le va a quedar el salón o el dormitorio. Por eso priorizamos las fotos reales de instalaciones y los antes y después por encima de la ficha técnica.
La medida es lo que más asusta al cliente. Si la toma mal, la cortina no sirve. Dejamos clarísimo que vais vosotros a medir a domicilio, así el cliente se relaja y da el paso de pedir presupuesto.
Mostramos la variedad real: tejidos, estores enrollables, paneles, opacidad y caída. Galerías por estancia para que se imagine la solución en su propia ventana antes de decidir.
Vestir una ventana no se compra a ciegas: hay que medir. Por eso tu web gira en torno a la medición a domicilio y presupuesto, para que el cliente pida la visita desde el sofá y reciba su precio sin tener que acercarse a la tienda con las medidas mal tomadas.
Cortinas, estores, paneles japoneses, venecianas... el cliente no sabe qué encaja en su salón hasta que lo ve. Le enseñamos tejidos y modelos con fotos reales y le ofrecemos medición a domicilio y presupuesto para quitarle el miedo a equivocarse.
Montamos el formulario para solicitar medición a domicilio y presupuesto, una galería de tejidos, estores y modelos con fotos reales, y ejemplos de salones y dormitorios antes y después, para que quien necesita vestir sus ventanas pida la visita y reciba el precio sin pisar la tienda.
El formulario de medición recoge dirección, número de ventanas y qué tipo de cortina o estor le interesa, y os llega listo para agendar la visita. El cliente no tiene que medir nada ni desplazarse.
Las galerías de tejidos y los antes y después hacen el trabajo de convencer; el formulario de medición a domicilio cierra el paso. El cliente ve lo que puede conseguir y, en un clic, pide que vayáis a tomar medidas y darle presupuesto.
Lo que un tienda de cortinas necesita online es que el cliente encuentre, se fíe y compre. Cuidamos las fotos, las fichas, los gastos de envío claros y medición a domicilio y presupuesto, para que no abandonen el carrito a mitad. Web rápida, móvil primero y tuya para editar.
Vender por marketplaces te deja a merced de su comisión y sus reglas. Con tienda propia bien posicionada, muchos Tiendas de cortinas te compran directamente y el margen se queda en tu caja. La web es tu escaparate que no cierra nunca.