El comprador es director de datos, head of data o ingeniero senior. Su lenguaje es ETL/ELT, batch vs streaming, data warehouse vs lakehouse, idempotencia, latencia, data quality y coste por terabyte. La web debe mostrar dominio de arquitectura, no marketing de "big data".
Lo que decide la contratación es la confianza en que el pipeline será fiable y mantenible. Por eso el portfolio debe mostrar métricas reales (fiabilidad, latencia, reducción de coste) y las arquitecturas de referencia, no solo logos de herramientas.
El descubrimiento es caro para ambas partes. Un formulario que capta el inventario de fuentes (bases de datos, APIs, ficheros, SaaS), el volumen y el destino (Snowflake, BigQuery, Redshift) permite dar una cotización inicial con base real y reduce el coste de venta.
Una empresa de ingeniería de datos se vende demostrando arquitectura, no buzzwords. La web debe enseñar stack, patrones de referencia y fiabilidad. El centro es un formulario de solicitud de pipeline que recoge fuentes, volumen y destino para cotizar sin reuniones interminables.
Tu comprador piensa en ingesta, transformación, orquestación y coste de almacenamiento. Montamos la web alrededor de una solicitud de pipeline con inventario de fuentes y una página de capacidades con vuestro stack (dbt, Airflow, Snowflake) para hablar su idioma desde el principio.
El formulario de solicitud de pipeline recoge inventario de fuentes (bases de datos, APIs, SaaS, ficheros), volumen, frecuencia (batch/streaming) y destino, para devolver una cotización fundamentada sin necesidad de reuniones de descubrimiento eternas.
La página de capacidades detalla el stack (dbt para transformación, Airflow o Dagster para orquestación, Snowflake/BigQuery como destino) y arquitecturas de referencia (medallion, lakehouse, CDC), que es lo que un head of data revisa antes de confiar su plataforma de datos.
El portfolio de proyectos de datos presenta casos con métricas creíbles: fiabilidad del pipeline (uptime, tests de calidad), latencia conseguida y coste reducido, demostrando resultados de ingeniería en lugar de prometerlos.
Para una empresa de ingeniería de datos, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. solicitud de pipeline de datos con diagnóstico de fuentes y cotización se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Para una empresa de ingeniería de datos, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.