Al opositor le importan datos concretos: tus resultados (plazas conseguidas, tasa de aprobados por convocatoria), si el profesorado pertenece o ha pertenecido al cuerpo, cuántos simulacros hacéis, si actualizáis el temario con cada cambio normativo y si hay seguimiento personalizado. Demuéstralo y la matrícula casi se firma sola.
Construimos la web en torno a la matrícula y clase de prueba: el aspirante elige su oposición, ve la modalidad y se inscribe a una clase de prueba sin compromiso o formaliza la matrícula. Le llega confirmación y a ti el aviso para hacerle seguimiento. Convertir interés en clase de prueba es la mejor manera de cerrar matrículas.
Diseñamos la web de una academia de oposiciones para que cada curso tenga su propia ficha vendedora: a quién va dirigido, qué vas a aprender, salidas y opiniones de antiguos alumnos, con matrícula y clase de prueba y un botón de inscripción siempre a mano. Le sumamos un formulario de solicitud de información que capta al indeciso para que tu equipo lo acompañe hasta la matrícula.
El futuro alumno de una academia de oposiciones busca con intención clara: "curso de [materia] en [ciudad]", "academia [asignatura] cerca", "preparar oposiciones [zona]". Trabajamos esas búsquedas locales y por curso para que tu web aparezca cuando alguien ya ha decidido formarse y solo le falta elegir dónde.