Tu comprador es B2B: alguien que tendrá que justificar internamente por qué te eligió. Por eso la web no va de ti, va de su problema. Estructuramos servicios por tipo de reto (estrategia, operaciones, transformación, datos…) para que se reconozca rápido y vea que has resuelto casos como el suyo.
Los casos de éxito son tu mejor comercial. Los presentamos con foco en resultados y, si el cliente pide confidencialidad, los anonimizamos por sector y tamaño. Añadimos testimonios y logos solo de quien te autorice. Todo apoya la decisión de pedir propuesta.
Para una consultora, la web es la primera reunión: si genera confianza, llaman; si parece improvisada, se van al siguiente. Construimos páginas claras por área de servicio, una sección de honorarios o "cómo trabajamos" que evita el regateo, y reseñas o casos que demuestran resultados. Integramos solicitud de propuesta y, si os encaja, reserva de cita online para que pasar de la duda a la consulta sea inmediato.
Para una consultora, mucho negocio nace del boca a boca, pero quien os recomiendan os busca igualmente en Google antes de llamar: si no aparecéis o la web no convence, se pierde la oportunidad. Cuidamos el posicionamiento local, las reseñas y las páginas de cada servicio para que esa búsqueda termine en consulta, no en duda.