El mundo de los fondos europeos se mueve por convocatorias con plazos cerrados: si se pasa la fecha, el proyecto se queda fuera hasta la siguiente, que puede tardar un año. Por eso un buscador que filtre por sector, tamaño de empresa y comunidad autónoma le ahorra al cliente horas de buscar en boletines oficiales.
La empresa que busca fondos europeos no domina la jerga de las convocatorias ni sabe leer las bases. Vuestro valor es traducir todo eso, y la web lo demuestra desde el principio: si le facilitáis encontrar las ayudas que le encajan, confía en que también sabréis tramitarlas.
El mayor enemigo del cliente es el plazo que se le escapa. Unos avisos de convocatorias abiertas y nuevas ayudas por email lo mantienen pendiente y os posicionan como su radar de subvenciones, lo que genera consultas recurrentes y no un único encargo aislado.
Los fondos europeos son un lío de convocatorias, plazos y requisitos. Hacemos una web con un buscador de ayudas por convocatoria filtrable por sector, tamaño y comunidad, donde la empresa ve de un vistazo qué ayudas le encajan, así llega a vuestra consultora sabiendo qué quiere pedir.
Tu cliente no se puede permitir dejar pasar una subvención por desconocimiento. Con el buscador de ayudas por convocatoria y los avisos de plazos en la web, la empresa descubre a qué fondos europeos puede acogerse y cuándo, y os pide ayuda para presentarse en el momento oportuno.
Montamos el buscador de ayudas y convocatorias filtrable por sector, tamaño y comunidad, los avisos de plazos abiertos y nuevas convocatorias por email, y el formulario de evaluación de elegibilidad del proyecto. La empresa busca, se suscribe a los avisos y pide que valoréis si encaja.
El buscador deja filtrar por sector, tamaño y comunidad para que cada empresa vea solo lo que le aplica; los avisos por email la fidelizan y la avisan de plazos antes de que se cierren; y el formulario de elegibilidad convierte a quien encuentra una ayuda en un cliente que os pide tramitarla.
La empresa entra, filtra las convocatorias por su sector, tamaño y comunidad, se apunta a los avisos para no perder plazos y rellena el formulario de elegibilidad de su proyecto. Os llega un contacto que ya sabe qué ayuda quiere pedir, lo que hace la consultoría mucho más directa.
Para una consultora de fondos europeos, la web es la primera reunión: si genera confianza, llaman; si parece improvisada, se van al siguiente. Construimos páginas claras por área de servicio, una sección de honorarios o "cómo trabajamos" que evita el regateo, y reseñas o casos que demuestran resultados. Integramos buscador de ayudas por convocatoria y, si os encaja, reserva de cita online para que pasar de la duda a la consulta sea inmediato.
Para una consultora de fondos europeos, mucho negocio nace del boca a boca, pero quien os recomiendan os busca igualmente en Google antes de llamar: si no aparecéis o la web no convence, se pierde la oportunidad. Cuidamos el posicionamiento local, las reseñas y las páginas de cada servicio para que esa búsqueda termine en consulta, no en duda.