Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Buena parte del negocio es la confección a medida: unas cortinas para un salón, unos estores por medidas, tapizar unos cojines, y cada encargo lleva sus medidas, su tela, su diseño y una fecha. Con el módulo de encargos, cada pedido entra con todos esos datos —incluidas las medidas exactas—, para confeccionar sin errores y no confundir el encargo de un cliente con el de otro.
A menudo hay toma de medidas a domicilio y varias visitas —medir, elegir tela, instalar—, y tener cada cliente con su proyecto, sus medidas y sus estancias ordenado evita repetir trabajo y equivocarse en un producto donde un error de medida se paga caro. El aviso de que el encargo está listo cierra bien el servicio.
El cliente vuelve —otra habitación, un cambio de temporada, ropa de cama—, y con el CRM guardas su histórico y las medidas de sus estancias para agilizar el siguiente encargo. Todo en un panel —encargos, medidas y clientes—, para cumplir cada entrega y fidelizar. No es un TPV ni un control de stock: es el encargo a medida y la relación con el cliente lo que gestiona.