Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Además de la venta, la marroquinería ofrece un servicio de reparación de piel —un bolso, una cartera, una maleta, un cinturón— muy valorado, porque el buen artículo de piel se arregla en vez de tirarse. Con los encargos y su ticket, cada reparación queda registrada con el artículo, el cliente y su fecha, para no confundir piezas ni perder ninguna, y avisar al cliente cuando está lista.
También hay encargos de un artículo concreto —un modelo, un color, una pieza a medida— que no tienes en el momento, y con los encargos el cliente lo pide y tú le avisas cuando llega, para no perder la venta ni mandarlo a otro sitio. Ese servicio de encargo con aviso hace que el cliente cuente contigo para lo que necesita.
El cliente de marroquinería aprecia la calidad y vuelve —a comprar, a reparar, a por un regalo—, y con la ficha y el email lo fidelizas con novedades y campañas de temporada. Todo en un panel: encargos, reparaciones y clientes, para dar un buen servicio y fidelizar. El software gestiona los encargos y la relación con el cliente, no el TPV ni el control de stock, que tienen sus propios sistemas.