Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El bacalao tiene un pico brutal en Cuaresma y Semana Santa, cuando se concentra buena parte del año, y los clientes encargan piezas concretas —un lomo, una cola, un desalado a punto para un día— con antelación. Con el módulo de encargos, cada pedido entra con el corte, el punto de desalado y la fecha, y tú ves cuánto tienes comprometido para servir a tiempo en la campaña.
El desalado es un servicio de valor —tener el bacalao a punto para el día que el cliente lo va a cocinar—, y con el aviso de que su encargo está listo ordenas las recogidas y das buen servicio en el pico. Anticipar esos encargos es lo que evita el colapso en las fechas fuertes.
Con el email lanzas la campaña de Cuaresma a tiempo, recuerdas que tomas encargos y llegas a la clientela, y con el CRM conoces a cada cliente y su corte habitual. Todo en un panel —encargos, campaña y clientes—, para exprimir el pico. No es un TPV ni un control de stock: es el encargo y la relación con el cliente lo que gestiona.