Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada tasación es un encargo con plazo —una valoración para hipoteca, una herencia, un litigio—, y con el CRM cada uno entra con su tipo, su cliente y su fecha de entrega, para llevar varios a la vez sin que se te pase ninguno. El plazo manda en este negocio: un informe tarde es un problema para el cliente, y tenerlos todos a la vista evita el descuido.
El trabajo incluye una visita al inmueble, y con la agenda la cuadras y organizas la ruta, y sigues el estado de cada encargo —pendiente de visita, en redacción, entregado—, para saber en todo momento qué toca y qué está parado.
Buena parte del volumen es recurrente —bancos, agencias inmobiliarias, despachos que encargan a menudo—, y con el CRM consolidas a esos clientes que son la base de la cartera. Todo en un panel —encargos, clientes y plazos—, para llevar las tasaciones con orden. El software organiza la gestión y la relación; la valoración y el criterio técnico son del tasador, conforme a la normativa que le aplique.