Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un encargo —sellar las juntas de una fachada, las de dilatación de un suelo, el perímetro de unas ventanas, un baño—, y con la gestión de encargos cada uno entra con los metros lineales, el tipo de junta y sellante, y su precio, sin notas sueltas. El presupuesto por escrito con los metros y el material deja claro qué se hace, que en un trabajo medido por metros lineales evita discusiones al cerrar.
Buena parte del trabajo llega de constructoras e industria que necesitan sellados en obra o en sus instalaciones, y con el CRM cada uno tiene su ficha con lo que te encarga, para responder rápido y para que siga contando contigo. Estos clientes profesionales dan trabajo recurrente que conviene tener bien llevado.
Con el seguimiento de obras y presupuestos sabes qué tienes en marcha, qué has presupuestado y qué toca, sin solapar. Las peticiones de tu web entran al panel. Todo en un sitio —encargos, presupuestos y clientes—, para llevar la empresa con cabeza. El software gestiona los encargos y la relación, no el sellado ni la aplicación en sí, que son tu oficio.