Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El perito judicial recibe encargos de dos vías —designación por el juzgado o encargo de una parte—, cada uno con su caso y su plazo. Con el CRM, cada encargo queda fichado con su origen, su tipo y su estado, para llevar varios a la vez sin perder el hilo de en qué punto está cada dictamen. Esa organización es clave cuando se compaginan varios peritajes.
Los plazos son estrictos: el informe pericial tiene una fecha de entrega al juzgado que hay que cumplir, y luego a menudo una ratificación en juicio. Con el control de plazos, el sistema avisa de lo que vence, para entregar a tiempo y no dejar pasar una fecha en un entorno judicial donde eso tiene consecuencias.
Cada caso reúne la documentación, las pruebas, el análisis y el dictamen, para elaborar el informe con rigor y tenerlo todo a mano en la ratificación. Con el email te comunicas con el cliente o el abogado. Todo en un panel, con la seriedad que la materia pericial y judicial exige: encargos, informes y plazos, para no entregar tarde ningún dictamen.