Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un encargo a medida —una pérgola para una terraza, un cerramiento, una zona de hostelería—, que empieza por una visita para medir el espacio, un diseño y un presupuesto según las dimensiones, el modelo y los extras (iluminación, sensores, cerramientos), y con la gestión de encargos cada uno entra con su detalle, su diseño, su precio y su plazo, sin notas sueltas. En un producto a medida y de ticket alto, tener el proyecto bien definido y acordado por escrito es esencial.
El trabajo pasa por fabricación y luego montaje, con una cita, y con el seguimiento del estado —pendiente de medir, en fabricación, montaje pendiente, hecho— sabes qué tienes en marcha y qué toca cerrar, cuadrando bien las instalaciones. Muchos encargos llegan de hostelería —terrazas de bares y restaurantes— y de particulares, y distinguirlos ordena la cartera.
Con el CRM guardas el historial de cada cliente —qué modelo, qué medidas, qué extras— útil para una ampliación, un mantenimiento o para el que recomienda. Todo en un panel —encargos, presupuestos e instalaciones—, para llevar los trabajos con orden. El software gestiona los encargos y la relación, no la fabricación ni la instalación en sí, que son tu oficio.