Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un encargo a medida —mosquiteras para unas ventanas, una puerta corredera—, que empieza por una medición y un presupuesto según el tipo y las medidas, y con la gestión de encargos cada uno entra con su detalle, sus medidas, su precio y su plazo, sin notas sueltas ni errores. En un producto a medida, un dato mal tomado es material perdido, así que tener el encargo bien definido importa.
El trabajo pasa por fabricación y montaje, con una cita de instalación, y con el seguimiento del estado —pendiente de medir, en fabricación, montaje pendiente, hecho— sabes qué tienes en marcha y qué toca cerrar. El negocio es muy estacional —la primavera y el verano lo concentran casi todo—, y organizar bien las mediciones e instalaciones en el pico evita el colapso y las esperas que hacen perder ventas.
Con el CRM guardas el historial de cada cliente —qué le instalaste, qué medidas— útil para reponer, ampliar o para el que vuelve cada temporada. Todo en un panel —encargos, presupuestos y citas—, para llevar los trabajos con orden. El software gestiona los encargos y la relación, no la fabricación ni la instalación en sí, que son tu oficio.