Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un encargo a medida —un mural, un suelo, el mosaico de una fuente o una piscina, una pieza decorativa—, y con la gestión de encargos cada uno entra con su diseño, sus metros, el tipo de tesela, su plazo y su precio, sin notas sueltas. Es un trabajo artesano y a la vista, y el presupuesto por escrito con el motivo y la superficie deja claro qué se hace en una obra que queda para siempre.
El mosaico se aprueba muchas veces por diseño o boceto, y llevar en el encargo el motivo aprobado por el cliente evita sorpresas en un trabajo difícil de rehacer. La obra tiene sus fases —diseño, preparación, composición de las teselas, colocación—, y con el seguimiento sabes qué tienes en marcha y cuándo entregas.
La restauración de mosaicos antiguos —de un edificio, un suelo histórico— es otra parte, y cada uno entra con su estudio y su presupuesto. El cliente va del particular o el interiorista a la administración en patrimonio, y con el CRM cada uno tiene su ficha. Las peticiones de tu web entran al panel. El software gestiona los encargos y la relación, no el mosaico ni el trabajo de las teselas en sí, que son tu oficio.