Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada mediación es un expediente con sus partes, su tipo de conflicto —familiar, civil, mercantil— y su estado, y con el CRM cada uno entra con su información y su fase, para llevar varios procesos a la vez sin mezclar ni perder el hilo. Buena parte del trabajo llega de derivaciones —despachos, juzgados, instituciones— que conviene tener como contactos recurrentes.
El proceso avanza por sesiones entre las partes, y con la agenda las organizas y el seguimiento te dice en qué punto está cada mediación —sesión inicial, sesiones, acuerdo—, para conducir el proceso con orden. Toda la información es especialmente sensible —hay un conflicto entre personas—, así que se trata con estricta confidencialidad, accesible solo para el mediador.
Todo en un panel —expedientes, sesiones y partes—, para llevar la actividad con orden y confidencialidad. El software organiza la gestión y la agenda, no la mediación en sí: la conducción del proceso, la imparcialidad y el acuerdo son siempre del mediador y de las partes, y el software no interviene ni influye en el contenido de la mediación.