Por qué tu negocio necesita un software de gestión
La haloterapia se da en sesiones de sala con aforo —la sala de sal admite un número de personas por sesión, y cada sesión dura su tiempo—, y con la reserva de plaza el cliente aparta su sitio en la sesión que quiere según lo libre, y tú controlas el aforo de la sala sin sobrepasarlo. Reservar por plaza es clave para llenar cada sesión sin descuadres.
El centro se vende en sesiones sueltas y bonos —muchos clientes repiten por temporadas o como rutina de bienestar—, y con el bono descuentas cada sesión de su saldo, sin apuntes en papel. Con los datos de cada cliente lo fidelizas y le recuerdas volver.
Todo en un panel —reservas, bonos y clientes—, para aprovechar la sala con orden. El software gestiona las reservas y la relación, no la sesión en sí, que es tu servicio; la haloterapia es una experiencia de bienestar, no un tratamiento médico, y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.