Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El estanco tiene mucho tránsito de clientes, y más allá del tabaco —cuya venta es una actividad regulada que no se promociona— hay una parte comercial que se puede trabajar: otros productos y servicios como coleccionismo (sellos, artículos), regalo, accesorios, recargas o timbre. Con el CRM llevas a los clientes de esa parte, sus intereses y su histórico.
Con la fidelización y los avisos comunicas a quien le interesa una novedad de coleccionismo, un artículo de regalo o un servicio, por los canales que uses, para dar motivos de vuelta más allá de la compra habitual. Y con los encargos y reservas apartas un artículo concreto que te pide un cliente y no se pierde.
Los contactos de tu web entran al panel. Todo en un sitio —clientes, fidelización y encargos—, para llevar la parte comercial con cabeza. El software gestiona la relación y la comunicación de la parte comercial del negocio, no la venta de tabaco, que es una actividad regulada con su propia normativa y no se promociona.