Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada encargo es un proyecto de certificación —acompañar un edificio para conseguir el sello LEED o BREEAM—, con sus requisitos, sus créditos y sus fases, y con el CRM cada uno entra con su edificio, su sello y su estado, para llevar varios a la vez sin perder el hilo. El proceso es largo y por hitos, ligado a las fases de la obra, y seguirlo evita que un requisito se quede sin cumplir a tiempo.
Con el seguimiento de requisitos y créditos sabes qué falta para el sello y en qué fase de la obra toca cada cosa, coordinando con el proyecto y la construcción para no llegar tarde a un hito. Tenerlo ordenado es clave en un proceso con muchos puntos que cumplir.
Con la web como canal B2B, el promotor o la constructora que busca certificar entra directo al CRM. Todo en un panel —proyectos, clientes e hitos—, para llevar la cartera con orden. El software gestiona la parte comercial y el seguimiento, no la consultoría ni el criterio técnico en sí, que son el trabajo de tu equipo; y la certificación la otorga el organismo certificador correspondiente, no la consultora, que asesora y acompaña.