Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un proyecto —mejorar el aislamiento, cambiar ventanas, una caldera o aerotermia eficiente, hacer un certificado energético—, que parte de un estudio de la vivienda o el edificio. Con la gestión de encargos cada uno entra con el diagnóstico, la mejora propuesta, su plazo y su precio, sin notas sueltas, y el presupuesto por escrito con la actuación y el ahorro esperado deja claro qué se hace.
El sector va muy ligado a ayudas y subvenciones —fondos de rehabilitación, programas de eficiencia—, y con el CRM guardas qué ayuda se tramita para cada cliente, en qué estado va y qué documentación falta, que es una parte del trabajo tan importante como la obra. Llevar las ayudas ordenadas por cliente evita que se pase un plazo o se pierda una subvención.
El cliente va del particular que quiere ahorrar y aprovechar una ayuda a comunidades y empresas, y con el CRM cada uno tiene su ficha con su proyecto y sus ayudas. Las peticiones de tu web entran al panel. Todo en un sitio —proyectos, ayudas y clientes—, para llevar la empresa con cabeza. El software gestiona los proyectos y la relación, no la reforma ni el cálculo energético en sí, que son tu especialidad; el ahorro real depende de muchos factores.