Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El trabajo es recurrente por ejercicio —la documentación de precios de transferencia se prepara cada año y tiene sus plazos—, y con el CRM cada cliente entra con su proyecto, su ejercicio y su estado, para llevar varios a la vez sin perder el hilo. Controlar los plazos y vencimientos de la documentación obligatoria es clave para no llegar tarde con la administración.
Cada cliente vuelve ejercicio tras ejercicio —la obligación se repite anualmente—, un acompañamiento recurrente que con el CRM consolidas, y tener el histórico de cada grupo agiliza el trabajo del año siguiente. El recordatorio de la documentación anual asegura que no se pasa ningún plazo.
Todo en un panel —clientes, proyectos y vencimientos—, para llevar la cartera con orden. El software gestiona la parte comercial y el seguimiento, no la valoración, el análisis ni el criterio ni el asesoramiento fiscal en sí, que son el trabajo de tu equipo conforme a la normativa; y la información fiscal de cada cliente es especialmente sensible y se trata con la máxima confidencialidad.