Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un proyecto de marca empleadora —definir la propuesta de valor al empleado, diseñar la comunicación, mejorar la experiencia del candidato—, y con el CRM cada cliente tiene su ficha con su proyecto, su sector y su estado. El proyecto tiene sus fases —diagnóstico, estrategia, acciones—, y llevarlas con su avance ordena el encargo.
El valor se demuestra en las acciones y sus resultados —campañas, contenidos, mejoras en el proceso de selección—, y con el panel llevas qué acciones hay en marcha, qué toca y qué impacto tienen, para que el proyecto no se quede en una estrategia sin ejecutar. Ese seguimiento es lo que enseña al cliente el retorno.
El cliente es una empresa que quiere ser mejor sitio para trabajar, con relación que suele continuar, y con el CRM llevas la relación. Las peticiones de tu web entran al panel. El software gestiona la relación y los proyectos, no la estrategia ni la creatividad en sí, que son el trabajo de tu equipo; los resultados dependen de cada empresa.