Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada trabajo es un proyecto en una fábrica —analizar la producción, rediseñar procesos, implantar 5S, SMED o mejora continua—, y con el CRM cada cliente tiene su ficha con su planta, su proyecto y su estado. Lo que distingue al lean es que no se queda en un informe: se implanta en la planta, y llevar el proyecto con sus acciones y su avance es lo que asegura que las mejoras se apliquen de verdad.
El proyecto tiene sus acciones e indicadores —qué se propone, quién lo ejecuta, qué mejora en los números—, y con el panel llevas el seguimiento de cada acción y su resultado, para demostrar el ahorro y el avance ante el cliente. Ese seguimiento medible es parte del valor de una consultora lean.
El cliente es una empresa industrial, muchas veces con relación continuada de mejora, y con el CRM llevas la relación. Las peticiones de tu web entran al panel. El software gestiona la relación y los proyectos, no el análisis ni la implantación en planta en sí, que son tu trabajo; los resultados dependen de cada planta y de su ejecución.