Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El cliente es la empresa, pero el trabajo se organiza por empleado desplazado: cada persona trasladada es un caso con sus permisos, su fiscalidad, su Seguridad Social y su relocation. Con el CRM cada empresa tiene su ficha y, dentro, sus empleados con su situación, para atender a la empresa sabiendo el estado de cada uno de sus expatriados sin líos.
Cada caso tiene sus trámites y sus plazos —un permiso de trabajo, una renovación, un alta—, y con el seguimiento sabes qué vence y qué falta en cada empleado, para que a la empresa no le pille un permiso caducado o un trámite sin cerrar. Controlar las renovaciones con antelación es lo que da tranquilidad a un cliente corporativo que confía en ti su gente fuera.
Las peticiones de tu web —una empresa que va a desplazar personal— entran al panel. Todo en un sitio —empresas, empleados y trámites—, para llevar la consultora con cabeza. El software gestiona la relación y los casos, no el asesoramiento legal y fiscal ni la gestión de los permisos en sí, que son tu trabajo; los requisitos dependen de la normativa de cada país.