Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El trabajo se organiza por proyectos de I+D+i del cliente: cada uno es un expediente con su descripción, su documentación técnica y económica y su estado (identificado, documentado, con informe motivado, aplicado). Con el CRM cada cliente tiene sus proyectos a la vista, para saber qué deducción se está trabajando y en qué punto está, en un proceso con mucha documentación.
Es un trabajo que se repite cada ejercicio —una empresa con actividad de I+D deduce año tras año—, y llevar el cliente con su calendario fiscal convierte el servicio en una relación recurrente. Controlar los plazos del ejercicio y de la solicitud del informe motivado es lo que evita perder una deducción por una fecha.
El cliente es una empresa con actividad innovadora, y con el CRM llevas la relación y sus proyectos año tras año. Las peticiones de tu web entran al panel. El software gestiona la relación, los proyectos y los expedientes, no la calificación técnica ni la deducción en sí, que dependen de tu trabajo, de la Administración y de los requisitos aplicables.