Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El trabajo de chapa y pintura suele pasar por un presupuesto y un peritaje, muchas veces con una aseguradora de por medio, antes de arrancar. Con el CRM, cada caso queda fichado —vehículo, daño, fotos, presupuesto— y se sigue hasta que se aprueba, para que ningún trabajo se quede parado esperando una gestión que nadie retomó. Ves todos los casos abiertos y en qué punto está cada uno.
La gestión con aseguradoras es una parte pesada del negocio: peritaje, autorización, documentación. Llevarla ordenada, con cada caso y su estado, evita que se pierdan trabajos en el papeleo y agiliza los cobros. La ficha del vehículo con el daño y las fotos deja constancia de todo, útil ante el cliente y ante la aseguradora.
El cliente quiere saber cuándo estará su coche, y las llamadas para preguntar te quitan tiempo. Con los avisos, le informas del estado y de cuándo recogerlo sin cadena de llamadas. Y con el resto de módulos organizas las entradas al taller o pides valoraciones. Todo en un panel, sin presupuestos y peritajes en carpetas sueltas.