Por qué tu negocio necesita un software de gestión
El trabajo se organiza en sesiones —análisis de color, estudio de armario, una jornada de personal shopping, imagen para un evento—, así que la agenda gira en torno a las citas, y con la reserva el cliente aparta su sesión según la disponibilidad, y el recordatorio reduce las ausencias.
Cada cliente tiene su perfil —su colorimetría, su estilo, sus objetivos, lo que trabajasteis—, y con el CRM lo tienes anotado para personalizar cada asesoría y retomar donde lo dejasteis, algo muy valorado en un servicio tan personal. Ese detalle es lo que hace que el cliente vuelva y recomiende.
Hay servicios de empresa y eventos —imagen para directivos, un equipo, una ocasión especial— que son un canal de valor, y con el email los captas y mantienes la relación con clientes que vuelven en cada cambio de temporada o evento. Todo en un panel —reservas, clientes y perfil—, para llenar la agenda y personalizar. El software organiza la agenda y la relación, no la asesoría en sí, que es tu criterio profesional.