Por qué tu negocio necesita un software de gestión
Cada caso es un procedimiento concursal —una empresa o autónomo en insolvencia, con sus acreedores, su masa, su fase— con su cliente y su estado, y con el CRM cada uno entra con esa información, para llevar el proceso con orden en una situación crítica que exige rigor. La relación es de máxima confianza, porque está en juego el futuro del cliente.
El concursal es de plazos estrictos —solicitud, fases, informes, convenio o liquidación— y de mucha documentación económica y legal, y el control de plazos evita que un trámite decaiga por una fecha, mientras el seguimiento de la documentación te deja llevar un procedimiento largo con todo a mano. La información es especialmente sensible y se trata con estricta confidencialidad.
Todo en un panel —expedientes, plazos y documentación—, para llevar la actividad con orden y no fallar una fecha. El software organiza la gestión y el seguimiento, y trata la información con estricta confidencialidad; el criterio jurídico, la estrategia y el asesoramiento son siempre del abogado, y el software no asesora ni garantiza el resultado de ningún procedimiento.