Cómo funciona la publicidad en tu sector
Tienes dos públicos que no se parecen en nada. El primero es la comunidad venezolana, que sabe perfectamente qué busca, compara con lo de casa y llega por recomendación entre conocidos. Ahí no hay que explicar nada: hay que ser fiel, estar donde se comparte información y cuidar mucho el boca a boca, que en este público funciona como ningún otro canal.
El segundo es el público local, que en muchos casos no sabe qué se come en un restaurante venezolano. Para él todo el trabajo es explicativo: qué es cada plato, de qué está hecho, si se come con las manos, si es para compartir, qué pedir la primera vez. Sin esa traducción, la puerta se queda cerrada por pura desinformación.
Para el primer público el argumento es emocional: el sabor de casa, lo que se come allí, lo que recuerda a la familia. Es un vínculo potentísimo que genera clientes muy fieles y que se comunica con naturalidad, sin necesidad de artificios, porque quien lo busca lo reconoce de inmediato.
Y hay un dato práctico que ayuda mucho con el público nuevo: es una cocina sin picante. Mucha gente mete toda la cocina latinoamericana en el mismo saco y descarta por miedo al picante. Decirlo explícitamente elimina un freno real y muy extendido que nadie se molesta en desmontar.