Cómo funciona la publicidad en tu sector
Tu franja clásica es el desayuno de fin de semana: familias, gente que sale a desayunar, planes de sábado y domingo. Es una costumbre asentada, con hora bastante fija, que se puede reforzar comunicando horario, que hay sitio para sentarse y que se puede llevar. Es demanda recurrente que no hay que crear, solo captar.
Y tienes una segunda franja que casi nadie aprovecha: la madrugada y el final de la noche, cuando cierra casi todo. Si abres a esas horas, decirlo con claridad es una ventaja enorme, porque hay demanda buscando algo abierto y muy poca oferta. Es de los pocos negocios de hostelería con dos picos tan separados.
El frío dispara la demanda de forma muy marcada, así que hay una temporada evidente que conviene anticipar: reforzar la comunicación cuando cambia el tiempo, con las primeras semanas de frío, es mucho más rentable que un esfuerzo constante repartido durante todo el año por igual.
Y el encargo grande es ticket casi puro: bandejas para una reunión familiar, para una oficina, para un cumpleaños, para un desayuno de grupo. Se pide con antelación, se recoge a una hora y no tiene el desgaste de la venta unitaria. Comunicar que se hacen encargos y con cuánta antelación abre una vía que mucha gente no imagina.