Cómo funciona la publicidad en tu sector
El momento de búsqueda es muy identificable: alguien ha comprado o ha encargado un coche eléctrico y descubre que necesita un punto de recarga en casa. Busca «instalar cargador coche eléctrico», «punto de recarga en casa precio», «cargador en garaje comunitario». Es una necesidad inmediata, con fecha —la de entrega del coche— y con muy poca idea previa, lo que convierte al que explica bien en el que se lleva el trabajo.
La traba que más frena es el garaje comunitario: mucha gente cree que necesita aprobación de la junta y no se atreve. En España, instalar un punto de recarga en la plaza propia de un garaje comunitario tiene un procedimiento específico y más sencillo de lo que la mayoría imagina, aunque hay requisitos y hay que comunicarlo a la comunidad. Explicarlo con claridad —y encargarte del trámite— desbloquea a un montón de clientes que lo habían descartado.
Las ayudas públicas a la instalación de puntos de recarga son otro argumento fuerte, con la misma lógica: existen, cambian con las convocatorias y son un lío de tramitar. El instalador que conoce el estado actual, dice con honestidad qué se puede solicitar y gestiona el papeleo convierte mucho mejor que el que solo da un precio. Conviene hablar de ellas sin prometer importes ni plazos que no dependen de ti.
Y el trabajo grande está en el cliente de empresa: flotas, aparcamientos, hoteles, centros comerciales, comunidades enteras. Son instalaciones de varios puntos, con estudio de potencia, gestión de carga y a veces facturación a usuarios. Se busca de otra forma, con lenguaje técnico, y un solo proyecto equivale a muchas instalaciones domésticas.