Cómo funciona la publicidad en tu sector
El motivo más común de retraso no es la producción: es un archivo incompleto o mal exportado, capas que faltan, taladros que no cuadran, dimensiones ambiguas o indicaciones que hay que confirmar. Publicar una guía clara de qué enviar, y en qué formato, ahorra días a tu cliente y llamadas a tu equipo.
Conviene publicar tus límites de fabricación con total claridad: anchos mínimos, separaciones, taladros, tolerancias, acabados disponibles. Un diseño que respeta esos límites desde el principio sale bien a la primera; uno que los ignora obliga a rediseñar o a aceptar un resultado peor, y el cliente rara vez sabe que tenía que mirarlo.
Hay que separar dos negocios distintos: el prototipo, donde importa la rapidez y la flexibilidad de cantidades pequeñas, y la serie, donde importan el precio unitario, la repetibilidad y el control. Publicar por separado, con sus condiciones y plazos, atrae a cada cliente con lo que de verdad está buscando.
Y conviene ofrecer revisión previa como parte del servicio: mirar el diseño antes de lanzar, avisar de lo que puede dar problemas y proponer alternativas. Es un trabajo pequeño que evita una tirada inservible, un plazo perdido y una discusión sobre de quién fue la culpa, y por eso se recuerda cuando llega el siguiente pedido.