Cómo funciona la publicidad en tu sector
El primer problema de tu sector es el vocabulario: la expresión se ha usado tanto y tan mal que genera desconfianza inmediata en cualquier empresario que ya ha pagado por un proyecto vago que no cambió nada. Hablar de problemas concretos, en su idioma, es lo que te separa de una propuesta llena de palabras grandes.
Lo que funciona es empezar por algo pequeño y medible: un proceso que consume horas, un cuello de botella concreto, algo que se hace tres veces porque nadie se entera. Resolver eso bien, y poder enseñarlo, abre la puerta a todo lo demás mucho mejor que un plan a tres años que nadie va a leer entero.
Conviene desmontar la idea de que esto va de comprar herramientas: una empresa puede tener licencias de todo y seguir trabajando igual de mal. Lo que cambia las cosas es rediseñar cómo se hace el trabajo, y eso es incómodo, lento y político. Decirlo por delante evita vender una expectativa que no se va a cumplir.
Y lo que de verdad bloquea estos proyectos es la gente: costumbres, miedo, parcelas de poder, la sensación de que se cuestiona cómo han trabajado siempre. Un consultor que sabe manejar eso vale mucho más que uno que sabe de herramientas, y comunicarlo así atrae al cliente que ya ha fracasado una vez y sabe por qué.