Cómo funciona la publicidad en tu sector
El aviso más valioso es sobre los datos: referencias duplicadas, clientes repetidos con nombres distintos, stock que no cuadra, precios inconsistentes. Migrar todo eso tal cual convierte el sistema nuevo en el mismo desorden con otra pantalla. Plantear una limpieza previa, aunque alargue el proyecto, es lo que evita el fracaso más común.
Conviene decir con claridad que estos proyectos rara vez fracasan por el software: fracasan por las personas. Miedo al control, pérdida de la forma de trabajar de siempre, alguien que pierde su parcela de poder, gente que sigue usando su hoja de cálculo a escondidas. Abordarlo desde el principio importa más que cualquier configuración.
Hay una tentación cara: adaptar el sistema a cómo se hacía antes. Si se personaliza todo para replicar el proceso viejo, se paga un proyecto enorme para acabar igual, con la desventaja añadida de un sistema imposible de actualizar. Explicar qué conviene cambiar y qué respetar es parte del valor que aportas.
Y la formación decide si el sistema se usa o se sortea: si alguien no entiende cómo hacer su tarea diaria, buscará el atajo, apuntará las cosas aparte o pedirá que se lo haga otro. Incluir formación real, con el trabajo de cada puesto y no con una demostración genérica, es lo que separa una implantación viva de una fracasada.