Cómo funciona la publicidad en tu sector
La degustación es el momento decisivo de este sector: quien se sienta a probar el menú contrata con muchísima más frecuencia que quien solo pide presupuesto. Por eso la campaña debe perseguir citas de degustación y no formularios genéricos, y conviene explicar cómo funciona —cuándo se hace, si tiene coste, qué se prueba y quién puede ir— porque es la pregunta que la pareja no se atreve a hacer.
El primer filtro es el precio por invitado con todo incluido: aperitivo, menú, bebida, barra, personal y descorche. Las parejas comparan esa cifra y esconderla solo consigue que se vayan a quien sí la publica. Dar rangos por tipo de menú y explicar qué entra y qué no evita presupuestos incomparables y llamadas que no van a ninguna parte.
Hay una realidad del sector que conviene conocer: muchas fincas y salones tienen catering propio o una lista cerrada de proveedores. Saber en qué espacios de tu zona puedes entrar, y decirlo, ahorra muchísimo tiempo a todos. Y al revés: trabajar la relación con esos espacios para estar en sus listas es una vía de captación más rentable que perseguir parejas una a una.
Y los menús especiales han dejado de ser un extra: alergias con protocolo serio, intolerancias, opciones veganas, menú infantil y menú de proveedores. La pareja teme que alguien no pueda comer o tenga un problema, y el catering que explica cómo lo gestiona —no solo que lo contempla— tiene una ventaja clara sobre el que lo menciona de pasada.