Organizamos el catálogo por temporada, porque tu cliente quiere lo que toca ahora: si es época de cerezas o de alcachofas, va delante. Distinguimos producto convencional de orgánico o ecológico y señalamos lo de origen local o de proximidad cuando lo tienes.
La caja semanal se presenta como lo que es: una selección variada de fruta y verdura de temporada a un precio cerrado. Dejamos elegir tamaño de caja (para una persona, pareja o familia) y permitir cambiar o quitar lo que el cliente no quiere.
Para el pedido puntual, el cliente compra por unidad, manojo o peso aproximado, y avisamos de que el importe final se ajusta al peso real, igual que en el mostrador cuando pides medio kilo de uvas.
En una frutería lo bueno dura poco y es de temporada. Con un pedido online y caja semanal tus clientes reciben fruta y verdura fresca en casa cada semana, sin tener que cargar bolsas ni acertar lo que hay de bueno.
El cliente de frutería valora la temporada y el producto local: quiere tomate de verdad, naranjas de la zona, fruta madura. Una web con pedido online y caja semanal deja que pidan suelto o se suscriban a una caja que les llega cada semana.
El pedido online y caja semanal cubre lo que necesita una frutería: catálogo de temporada y orgánica, caja semanal por suscripción o pedido puntual, y reparto con el origen local bien visible.
El cliente se suscribe a la caja y la recibe cada semana de forma automática, o hace un pedido suelto cuando le hace falta. Tú gestionas las rutas de reparto por zonas y días, y el sistema agrupa los pedidos de cada reparto.
Con la suscripción a la caja semanal aseguras ventas recurrentes: el cliente paga su caja cada semana sin volver a pedir, puede pausarla cuando se va de vacaciones y reanudarla a la vuelta. El reparto y el origen de cada producto quedan claros.
Para una frutería lo importante es que el hambriento de turno no se te escape. Te hacemos una web ligera con carta digital editable, pedido online y caja semanal y botones bien visibles para reservar, pedir o llegar. Cero plantillas genéricas: tu carta, tus fotos, tu tono.
Cada reserva que entra por plataformas de terceros te cuesta una comisión. Una web propia bien posicionada hace que muchos Fruterías y verdulerías te encuentren directamente y reserven sin intermediarios. Tú te quedas el margen completo.