Para el pedido puntual, el cliente compra por unidad, manojo o peso aproximado, y avisamos de que el importe final se ajusta al peso real, igual que en el mostrador cuando pides medio kilo de uvas.
Con la suscripción a la caja semanal aseguras ventas recurrentes: el cliente paga su caja cada semana sin volver a pedir, puede pausarla cuando se va de vacaciones y reanudarla a la vuelta. El reparto y el origen de cada producto quedan claros.
Para una frutería lo importante es que el hambriento de turno no se te escape. Te hacemos una web ligera con carta digital editable, pedido online y caja semanal y botones bien visibles para reservar, pedir o llegar. Cero plantillas genéricas: tu carta, tus fotos, tu tono.
Cada reserva que entra por plataformas de terceros te cuesta una comisión. Una web propia bien posicionada hace que muchos Fruterías y verdulerías te encuentren directamente y reserven sin intermediarios. Tú te quedas el margen completo.