Mostramos los sistemas con su nombre real: rústica fresada y cosida, tapa dura (cartoné), wire-o y espiral, grapa a caballete, hotmelt y PUR. El responsable de producción sabe qué encuadernación lleva su trabajo; la web debe dejarle ir directo a su tipo y ver vuestra capacidad en él.
Montamos un presupuesto online por tipo de encuadernación y número de ejemplares: el cliente elige sistema, formato, páginas y tirada, y obtiene una estimación que le permite cerrar su propio presupuesto con su cliente.
La web de un taller de encuadernación industrial no necesita florituras: necesita que un responsable de compras entienda en treinta segundos qué fabricáis, con qué tolerancias y a qué plazo. Construimos un catálogo técnico ordenado por procesos y capacidades, con fichas de cada referencia, materiales, normativas que cumplís y fotos reales de taller. Damos protagonismo a presupuesto por tipo de encuadernación y tirada y dejamos a un clic la descarga de planos, certificados o catálogo en PDF para que el cliente os meta en su lista de proveedores.
Para un taller de encuadernación industrial, gran parte del negocio llega por boca a boca y ferias del sector, pero cada vez más compradores filtran proveedores buscando en internet antes de pedir oferta. Posicionamos vuestras capacidades por proceso y zona, cuidamos las páginas de cada servicio para que respondan a esas búsquedas B2B y medimos qué consultas traen clientes reales, no solo visitas sueltas.