El comprador de domótica se divide en dos perfiles muy distintos: el particular que reforma su vivienda y el arquitecto o constructora que integra la instalación en obra nueva. La web tiene que hablar a los dos: al primero con escenas de uso cotidiano, al segundo con esquemas de protocolo (KNX, DALI), previsión de cableado y fases de obra.
El configurador para componer la instalación de hogar inteligente es el corazón de la web: el visitante elige estancias, funciones (iluminación, climatización, persianas, seguridad, audio) y nivel de automatización, y obtiene una propuesta orientativa que llega a tu bandeja lista para presupuestar.
Para una empresa de domótica, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. configurador de hogar inteligente se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Para una empresa de domótica, gran parte del tráfico de calidad llega por contenido: artículos y guías que resuelven un problema técnico atraen justo al perfil que luego compra. Diseñamos una estrategia de contenido alrededor de las búsquedas de vuestros clientes potenciales, optimizamos las páginas de producto para los términos por los que os buscan y medimos qué contenidos generan demos y pruebas reales.