El comprador es responsable de producto, CTO o jefe de e-commerce. Su lenguaje es tasa de conversión en checkout, comisión por transacción, MID, tokenización, 3D Secure, SCA (PSD2), chargebacks y conciliación. La web debe hablar de eso, no de "soluciones de pago innovadoras".
Lo que diferencia a un integrador es cubrir lo que la pasarela sola no resuelve: orquestación de pagos, fallback entre proveedores, métodos locales por país (Bizum, SEPA, Klarna, wallets) y cumplimiento PCI DSS sin que el cliente toque datos de tarjeta. Eso debe quedar explícito.
El volumen y la plataforma actual (Shopify, WooCommerce, plataforma propia) determinan la complejidad. El formulario que capta plataforma, métodos deseados, países y volumen de transacciones convierte una duda en un encargo cotizable con el contexto técnico ya recogido.
El responsable de producto que busca integrar pagos no quiere un comercial: quiere comparar comisiones, métodos y países antes de hablar. Por eso la web gira en torno a un comparador de pasarelas de pago y una solicitud de integración a medida.
Una empresa de integración de pagos compite contra la idea de "lo hacemos nosotros con Stripe". Tu web debe demostrar valor: que comparáis pasarelas con criterio y que resolvéis lo difícil (PCI DSS, conciliación, multi-país). El comparador de pasarelas es la prueba de ese criterio.
El comparador de pasarelas de pago enfrenta proveedores (Stripe, Adyen, Redsys, Mollie, PayPal) por comisiones, métodos soportados y países cubiertos, dando al responsable de producto el criterio que busca y posicionándoos como integrador neutral, no revendedor de una sola pasarela.
El formulario de solicitud de integración a medida recoge plataforma actual, métodos de pago deseados, países y volumen de transacciones, para devolver una propuesta con esfuerzo, plazo y modelo de integración (hosted, API directa, SDK) ajustada a su checkout.
La documentación y página técnica detalla SDKs soportados, cumplimiento PCI DSS (alcance SAQ A frente a SAQ D), webhooks, conciliación y tiempos de puesta en marcha. Es lo que un equipo técnico revisa antes de confiar la integración de su flujo de cobro.
Para una empresa de integración de pagos, la web es producto: tiene que demostrar lo que vendéis enseñándolo. Damos protagonismo a demos, capturas reales, una sección clara de funcionalidades y, si procede, documentación o API. comparador de pasarelas de pago y solicitud de integración a medida se presenta como prueba tangible, con llamadas a la acción según el momento del cliente (probar, pedir demo, hablar con ventas). Todo medible para saber qué convierte y qué no.
Los negocios como el tuyo captan clientes por búsquedas muy específicas (la categoría de producto, "alternativa a tu competidor", "tu funcionalidad para tu sector"), por contenido técnico que posiciona y por recomendación en comunidades del sector. Trabajamos ese SEO de intención, creamos páginas y comparativas que respondan a esas búsquedas y dejamos la web optimizada para que tanto Google como las IA que recomiendan herramientas os tengan en cuenta.