Una empanadería de barrio vive del cliente que repite y del encargo grande para una ocasión. La web tiene que dejar clarísimos dos caminos: el que pasa a por su empanada del día y el que necesita treinta unidades para el bautizo del sábado. Cada uno entra por su sitio sin liarte el mostrador.
El sabor entra por los ojos antes que por la boca: una foto buena de la empanada gallega, la criolla o la de cabello de ángel vende más que cualquier descripción. Por eso la carta de sabores con foto y el aviso de qué hay hecho hoy es lo que convierte al curioso en cliente que cruza la puerta.
Lo que más fideliza es la confianza de que "lo tendré listo". Mostrar bien el horario de recogida, la zona de reparto si la haces, y confirmar el encargo evita el clásico malentendido del cliente que aparece y su pedido no estaba. Esa formalidad es lo que hace que te encarguen también la próxima celebración.
En tu empanadería el mostrador huele de maravilla, pero el cliente que quiere su docena para la reunión del finde acaba llamando, no le coges porque estás liada con la masa, y se va a la de al lado. Una web con pedido por unidades y encargo anticipado para eventos deja que reserve su tanda sin descolgar el teléfono ni acercarse antes a preguntar.
La gente no quiere "una empanada", quiere doce de carne, seis de atún y cuatro de pollo para el domingo. Con pedido por unidades y encargo para eventos el cliente arma su pedido a la carta, elige el día y la hora de recogida, y tú lo tienes preparado y caliente cuando llega.
Montamos el pedido por unidades con encargo anticipado para eventos: el cliente elige cuántas de cada sabor, indica fecha y hora, y te llega el encargo organizado para que cuadres horneadas. Nada de apuntar a mano en un papel que luego se pierde.
Le sumamos la carta de sabores con foto y la disponibilidad del día, para que se vea qué hay recién hecho y qué entra por encargo, y el aviso del horario de recogida y la zona de reparto para que cada uno sepa cuándo pasar o hasta dónde llevas.
Todo pensado para una empanadería real: se actualiza desde el móvil entre tanda y tanda, marca lo agotado en un toque, y separa el pedido normal del encargo grande para eventos. Tú a tu masa, la web ordena los pedidos.
Montamos la web de una empanadería pensada para que el cliente decida desde el móvil: carta digital siempre actualizada, fotos que abren el apetito y pedido por unidades y encargos para eventos a un toque. Tú cambias platos y precios cuando quieras; nosotros nos encargamos de que cargue rápido y se vea bien en cualquier pantalla.
La mayoría de clientes de una empanadería llegan buscando en el móvil "comer cerca" o el nombre de tu pueblo. Trabajamos ese SEO local y tu ficha de Google Maps para que aparezcas arriba, con horarios, fotos y reseñas que invitan a entrar.