El microblading tiene cuidados previos (nada de cafeína, no depilar antes) y posteriores (no mojar, cremas) que condicionan el resultado. Si la web los deja claros antes de la cita, llegan mejor preparadas y el trabajo aguanta como debe.
La galería de cejas antes y después por tipo de rostro convierte visitas en citas: la persona busca un rostro como el suyo, ve el resultado y reserva con la confianza de saber qué le va a quedar.
Tu centro de microblading vende imagen, así que la web tiene que estar a la altura. Montamos un escaparate visual con galería de resultados, lista de servicios con precios si quieres mostrarlos y un botón de reservar siempre presente, integrado con tu agenda para que no haya solapamientos. Sumamos reserva de cita online con retoque, lo dejamos perfecto en el móvil (que es donde te buscan) y conectado a tu Instagram.
En estética las reseñas y el feed de Instagram deciden la reserva. Trabajamos el SEO local de Centros de Microblading para aparecer cuando buscan tu servicio en tu zona, cuidamos la ficha de Google con fotos que se vean profesionales y montamos un flujo para pedir reseñas tras cada cita. Todo conectado a tu Instagram, porque ahí es donde tu cliente decide si confía o no.