Hay dos grandes clientes: el particular (infidelidades, custodia de hijos, localización) y la empresa (bajas fraudulentas, competencia desleal, control de bajas). El lenguaje y los ejemplos deben hablar a cada uno por separado.
La sección de casos y experiencia demuestra trayectoria y validez legal de tus informes sin revelar ningún dato de clientes, manteniendo la discreción que define el oficio.
Para un detective privado, la web es la primera reunión: si genera confianza, llaman; si parece improvisada, se van al siguiente. Construimos páginas claras por área de servicio, una sección de honorarios o "cómo trabajamos" que evita el regateo, y reseñas o casos que demuestran resultados. Integramos consulta confidencial online y, si os encaja, reserva de cita online para que pasar de la duda a la consulta sea inmediato.
Para un detective privado, mucho negocio nace del boca a boca, pero quien os recomiendan os busca igualmente en Google antes de llamar: si no aparecéis o la web no convence, se pierde la oportunidad. Cuidamos el posicionamiento local, las reseñas y las páginas de cada servicio para que esa búsqueda termine en consulta, no en duda.